Pues
nada, podría empezar con " ooooh ha sido un año blablablá que me ha
aportado blablablá con sus cosas blablablá y también blablablá pero de
todo puede sacarse blablablá..", ¡a la mierda! Os aconsejo pinchar la
"X" roja de la esquinita de la pantalla, que vayáis a google y pongáis
necesitoamigosymoñadas.blogspot.com.es y con chocolate podréis llorar
agusto. Aquí no.
Algo que tengo que destacar es que los cabrones
de mis amigos, que tanto me llaman negra y tanto bromean con que soy de
la selva, van a tener razón en el fondo porque algo de maya tengo que
tener. Toda la bobada esta del fin del mundo tuvo que ser un "no hay
huevos" de mi tribu porque este año para mí ha sido... ¿cómo era? ¿Esas
tres palabras absurdas unidas con la única intención de excusarse porque
no hemos salido todos en llamas y han metido la pata con el coñazo que
han dado respecto al fin del mundo? Ah, sí, "fin de ciclo". Pues vaya
fin de ciclo literal. No sé si a los años se les aplaude o esas cosas,
pero al 2012 habría que hacerle la ola porque ha venido cargado de forma
que el pobre parecía un rey mago de la Casa Real. Cosas buenas y malas,
no me meto a discutirlas, pero ha sido un año largo como un día sin pan
en casa de Falete. Madrugo para estudiar pero tengo que asumir que me
tiro más tiempo "refrescando" en twitter que prestando atención a mis
apuntes. Hoy la oleada de tweets con balances sobre el año es, como
poco, pesada. Al final del día se convertirá en vomitiva, por eso
prefiero hoy pasar del tema. Me fastidie o no yo también haré un repaso
mental del año. Tengo lagunas mentales que no terminan hasta haber
acabado Selectividad, de una tal Isabel II que era muy cerda me acuerdo,
pero no sé por qué, o de un tal L'Hopital que jugaba al dominó con la
ADNpolimerasa III. Y de muchos nervios, muchos esfuerzos y la mayoría
mermados, pero otros objetivos conseguidos. ¡COÑO, mi fiesta de los
dieciocho! Con diferencia la mejor, pero los cabrones de mis amigos me
aplastaron la cara contra una masa de nata, chocolate en polvo y galleta
blanda. Ñam, desde entonces tengo la mirada más dulce que nunca.
Y
zas, me veo saltando por un acantilado en Mallorca. A continuación me
quedo destrozada de cintura para abajo, maldiciendo en griego y en
arameo. Y como siempre cada vez que despega un avión necesito cortarle
la circulación de las manos a alguien, no puedo evitarlo.
Me
olvidaba de que no quería ser plasta y de que no era un estúpido
balance. Como no es un estúpido balance solo quiero quedarme con lo
importante: me reencontré con gente importante para mí, me atreví a
meterme en la carrera de la Obregón, conocí mejor a mis amigos y a no
tan amigos, di pasos de los que no me creía capaz y en general, crecí
algo (literalmente también, ejem, pedazo de bola deja de comer YA). No sufriendo poco, pero sí riendo mucho. Y eso es lo
importante.
No sé cómo habrá sido vuestro año. No voy a
dar detalles sobre el mío, todos los que lo han vivido conmigo conocerán
algo. Y yo hago la composición completa. Si alguien quere preguntarme,
estaré celebrando Nochevieja.
Solo me gustaría que todos los que me quieran sean como mi gata, que acude a mí: cuando
tiene hambre, cuando tiene ganas de beber, cuando tiene frío y cuando yo
esté enferma. No necesito más, que acudan a mí cuando me necesiten. Fin.
Feliz año 2013 a todos.